Por qué persisten los mitos
Los temas sexuales que quedan fuera de la conversación general tienden a acumular mitos. El fetiche de pies — a pesar de ser el fetiche no genital más común — no es una excepción. Abordémoslos directamente.
Mito 1
"El fetiche de pies es raro e inusual."
Es uno de los intereses sexuales más documentados en la investigación. El Dr. Justin Lehmiller (2018, n=4.175) encontró que 1 de cada 7 encuestados había tenido una fantasía relacionada con los pies. Un estudio de 2007 (Scorolli et al.) mostró que los pies dominan el interés fetichista en 381 grupos de discusión online. Lejos de ser raro — es extraordinariamente común.
Mito 2
"Significa que algo está psicológicamente mal en esa persona."
El DSM-5 solo clasifica un fetiche como trastorno cuando causa malestar personal significativo o deterioro en el funcionamiento diario, o involucra a personas no consentidoras. Un fetiche de pies sin esos factores no es un trastorno según ninguna definición clínica actual.
Mito 3
"Freud lo explicó — es por trauma infantil reprimido."
La teoría de Freud no está respaldada por evidencia moderna. La investigación contemporánea apunta a factores neurológicos — la adyacencia de las regiones de pies y genitales en la corteza somatosensorial — y al condicionamiento clásico como explicaciones más plausibles.
Mito 4
"Solo afecta a los hombres."
Los estudios encuentran tasas más altas reportadas por hombres, pero los investigadores señalan un sesgo de reporte significativo. Las mujeres tienen menos probabilidades de revelar preferencias sexuales en encuestas debido al estigma social. El fetiche de pies ocurre en todos los géneros y orientaciones sexuales.
Mito 5
"Se puede — o se debería — "curar"."
No existe base terapéutica establecida para intentar eliminar un fetiche que es consensual, no angustiante y no deteriora la vida de una persona. Los terapeutas sexuales contemporáneos se enfocan en ayudar a las personas a expresar su sexualidad de manera sana y consensual.
Conclusión
Cada mito en esta lista posiciona el fetiche de pies como algo que debe ser explicado, corregido o avergonzado. La evidencia no respalda ninguno de esos enfoques.
Fuentes
- Scorolli, C., et al. (2007). International Journal of Impotence Research, 19, 432–437.
- Lehmiller, J.J. (2018). Tell Me What You Want. Da Capo Lifelong Books.
- American Psychiatric Association. (2013). DSM-5. Fetishistic Disorder (302.81).